Si creías que lo conocías todo sobre el universo pizza, ¡prepárate para descubrir la pinsa romana! Este redescubrimiento de la antigua tradición romana, que está conquistando paladares en todo el mundo, ahora llega a Granada y La Zubia de la mano de este artículo de Tradizione Italiana. Vamos a contarte qué es exactamente la pinsa romana, su fascinante orígen, sus características únicas y cuáles son sus diferencias respecto a la clásica pizza italiana.
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El origen milenario de la pinsa romana
La palabra “pinsa” proviene del latín “pinsere”, que significa “aplastar” o “presionar”. En la antigua Roma, este término describe un tipo de pan alargado, ligero y crujiente que se cocinaba sobre piedras o en hornos rudimentarios. Con el paso de los siglos, la técnica se perdió, hasta que a finales del siglo XX unos apasionados de la gastronomía romana recuperaron la receta original adaptándola al paladar contemporáneo.
La pinsa romana moderna bebe de tres escuelas de panaderos: la tradición de masa madre francesa, las fermentaciones largas de la panadería italiana y la ligereza del pan árabe. El resultado es una base única; una masa hidratada, aireada, con fermentaciones de hasta 72 horas, que se aplasta a mano y se hornea a alta temperatura para lograr un exterior crujiente y un interior suave y alveolado.
Características distintivas de la pinsa romana
Estas son algunas de las características más destacables de la pinsa romana.
- Forma alargada y ovalada. A diferencia de la pizza redonda, la pinsa se presenta en rectángulos u óvalos.
- Masa de alta hidratación. Con un 70–80% de agua, la pinsa logra burbujas enormes y una textura muy ligera.
- Fermentaciones largas. Su clave está en el reposo de la masa (24–72 horas), que rompe el gluten de forma controlada, mejora la digestibilidad y genera probióticos naturales.
- Mezcla de harinas. Tradicionalmente combina harina de trigo, de arroz y de soja o legumbres, lo que aporta fibras, proteínas vegetales y un color ligeramente dorado.
- Corteza crujiente y centro esponjoso. El contraste entre la base ultracrujiente y el corazón tierno hace de cada bocado una experiencia gourmet.
Entonces, ¿en qué se diferencian la pizza romana de la pizza tradicional?
Aunque ambas elaboraciones comparten la pasión italiana por las masas y los topping más sabrosos, existen diferencias estructurales y de elaboración que las hacen inconfundibles.
Masa y técnicas de fermentación
La pizza tradicional se basa en una masa sencilla, elaborada con harina de trigo tipo 00, levadura y un toque de aceite. Tras mezclar y amasar, la fermentación suele durar entre cuatro y seis horas, suficiente para desarrollar sabor, pero limitada en contraste con los procesos más largos. Para estirarla se recurre tanto al rodillo como al amasado manual, consiguiendo un grosor uniforme.
En cambio, la pinsa romana se distingue por su compleja mezcla de harinas (trigo, arroz y, a veces, legumbres), que se combina con un alto porcentaje de agua (entre el 70 % y el 80 %). Tras un amasado cuidadoso, la masa se deja reposar en frío durante 24 a 72 horas. Esta fermentación prolongada descompone el gluten y permite que los microorganismos aporten notas ácidas y aromáticas más profundas. El resultado es una masa ligera y muy aireada, con un patrón de burbujas irregulares propio de la pinsa.
Textura y digestibilidad
Cuando muerdes una pizza al horno tradicional, percibes un borde crujiente y un centro más compacto y fino. Y en el caso de las fermentaciones cortes, la masa puede resultar más pesada y difícil de digerir.
La pinsa romana, gracias a su hidratación elevada y fermentaciones largas, ofrece una explosión de ligereza. Este plato tiene una miga esponjosa y permeable, con alveolos de aire que facilitan la digestión. El balance entre corteza crujiente y el corazón tierno resulta irresistible, ¡como nuestras pizzas!
Forma y presentación
La pizza tradicional aparece en su icónica forma redonda, con bordes regulares, el cornicione, que actúa como barrera para retener la salsa, el queso y los toppings.
La pinsa romana rompe con la rigidez de la rueda y su silueta alargada u ovalada, con sus orillas, de grosor variable, que dan un aspecto rústico y artesanal, recordando los antiguos panes romanos.
Cantidad de ingredientes y proporciones
La pizza tradicional suele llevar una capa moderada de salsa, mozzarella y un topping mesurado para no hundir la masa; se busca el equilibrio entre base y cobertura. Es habitual que cada ingrediente se distribuya respetando la superficie circular.
En la pinsa romana, los ingredientes se colocan a lo largo del óvalo o rectángulo, permitiendo sabores intensos y creativos en cada porción. De este modo, desde verduras asadas hasta quesos gourmet o embutidos, todos encuentran su lugar sin comprometer la integridad de la masa.
Cómo preparar tu propia pinsa romana en casa
Si ya te has animado a probarla, nada mejor que hacerla tú mismo. Sigue este paso a paso y disfruta con tus sabores favoritos.
- Mezclar harinas y agua. En un bol grande, vierte 250 g de harina de trigo, 100 g de harina de arroz y 50 g de harina de soja o legumbres. Añade 300 ml de agua fría y remueve.
- Incorporar levadura y sal. Disuelve 3 g de levadura seca en un poco de agua y añádela. Agrega 10 g de sal y 1 cucharada de aceite.
- Primer amasado. Con una espátula, mezcla hasta integrar los ingredientes. La masa quedará pegajosa.
- Fermentación larga. Cubre con film y deja en la nevera 24–48 h. Luego saca, deja atemperar 2 h, y divide en 2–3 porciones.
- Formar y hornear. Aplasta las porciones sobre papel de horno, da forma ovalada, cubre con ingredientes a tu gusto y hornea a 250 °C durante 8–10 minutos.
Conclusión
La pinsa romana, más allá de las modas, es la recuperación de un legado culinario con una extensa tradición. Su textura ligera y su versatilidad en toppings la convierten en una alternativa ideal para probar algo diferente de vez en cuando. Pero si lo tuyo es la pizza, en Pizzería Tradizione Italiana Granada y Pizzería Tradizione Italiana La Zubia, puedes disfrutar de auténticas pizzas italianas hechas a mano, con masa madre y fermentaciones largas. ¡Ven a probarlas o pídelas a domicilio y descubre por qué la pinsa romana está conquistando el mundo!